domingo, 4 de mayo de 2014

ALEJANDRÍA

Imagen: "Faro de Alejandría", símbolo representado en el parque Terra Mítica, en Valencia. (Ubicado en la zona de Egipto. Antiguas civilizaciones del Mediterráneo)


Te canto en los días
mientras navego entre avatares,
mientras recorro el camino para ser
como tú:
madre mía silenciosa.
Madre de corazón grosella,
mora silvestre,
fresa del jardín de Alejandro.

Él, que te amó tanto...
Alejandría nos quedó muy lejos,
pero su luz, siempre nos brillará.

Madre es la que abraza
tu promesa de vida,
la que entrega alegrías
a las bocas sin dientes.
Madre es el destello
que arropa tu contorno,
y te eleva y te anuncia
que eres parte del mundo.
La que endulza tu amargura,
la que une tus trozos.
Leona en la selva,
gaviota en los mares.

Madre del mundo:
así eres tú, madre.
La que siempre me encuentras;
la que me desentierras.

Y vences cada noche
sorprendiéndome al alba,
y siembras la paz que me sosiega,
y me das el sorbo que me sacia.
Te comparo a la tierra,
a la flor;
al faro de la orilla del reflejo
donde descansa el rayo.
Al misterio insondable de las cosas viajeras,
al estanque de signos
donde el verbo germina.

Y se apagarán las luces de tu vestido,
y el abrigo del tiempo
te dejará desnuda.
Será tu arboleda la capa del viento,
dormirá el alcaudón bajo tus ramas solas.
Pero mi mar se vestirá de ti,
porque tú eres mi agua necesaria,
ánimo en mi vivir.

Quizá renazca como tú,
madre versátil,
entre las nieves del amor derramado
y baje al valle,
para ser un río trashumante.
Y te alcanzaré y me llegarás
en cada día,
y sabré que habitarás en mí

con motivos nuevos,
por tu abrazo perdurable.


Volveré a las montañas
de nuestra amada tierra,
como tú, planeando sutil
en cada vuelo de un beso,
aligerando lastre,
para pulirme como tú
madre infinita,
en esta Alejandría de piedras.

Del libro: "Entre dos tierras". Edit. Punto Rojo, nov. 2015.  © All Rights Reserved.

Nota: Poema dedicado a mi madre, fiel reflejo de cualquier otra madre del mundo. A todas las valoro, las respeto y las amo; como mujer, como hija, y como madre que también soy. Para mí, todo los días son el Día de la Madre. 

Gracias, lector.