sábado, 29 de marzo de 2014

MALA HORA

Imagen: Pintura de Ai Xuan, pintor realista contemporáneo. 

Hoy supe que tu caminar errante
dejó de dar vueltas,
que llegaste a tu hora.
Hoy supe de tu muerte.

Porque muerto está aquel
que el mundo lo domina
y lo paraliza,
que deja de luchar...

Pero aún no es el tiempo
de sentarse en el porche,
para ver pasar a las aves
en sus migraciones...

Las noticias duelen,
se clavan en la frente,
hurgan en el alma,
nos despojan de la indiferencia.

Tú, como yo, andas desnudo,
estamos en esta tierra, sin vestidos,
sin armas que defiendan
nuestra clemencia.

La impotencia nos ha vencido,
y todo pesa,
nuestra fuerza se diluye.

Mas, he visto a muchos:
niños, jóvenes, adultos,
en el lodo, ahogados, 
levantando sus cabezas...

Hombres, mujeres,
olvidando sus nombres
sobre la nieve, fundidos para siempre.

Los caminos están llenos
de zapatos rotos,
de huellas sin alientos,
de camisas sin espaldas.

La realidad abruma, estalla en los cristales.
No sé si mañana estaré viva,
la metralla es real,
pero también la mala hora
que dominó esta era.

La mala hora en la que el mundo,
se reparte la vida entre hambrunas y balas,
entre sectarios ideales,
entre leyes salidas de cloacas.

¡Oh, mentes fatuas!
!Riqueza idolatrada!
Bálsamos de plata,
cuerdas de oro.
Capitalismo que pudres,
avaricia que no te sacias.

Todo es banalidad y estiércol.
Y todo huele a mentira diaria,
y duele.

Duele esta realidad desnuda...
Duele este invierno siempre en presente,
que se acostumbra a serlo,
que olvida y se conforma,
que ya no grita,
ni acaso se asoma a la ventana.

Porque tu piel,
como la mía está sin voz;
porque ya no tenemos la bondad
y voluntad de antes;
porque vamos declinando en el intento
de no volvernos indiferentes.

Porque la mala hora
nos cubre sin remedio,
con su tiempo implacable.


Del libro "Entre dos tierras". Edit. Punto Rojo, nov. 2015. © All Rights Reserved.

Gracias, lector. 


domingo, 9 de marzo de 2014

AGRADECIDOS

Imagen: "Idilio" de Joaquín Sorolla. (Museo Sorolla, Valencia).

De los amores
que alertaron nuestro impulso
dormido.
Agradecidos.

De los amores
que parecían mansos
y se convirtieron en fieras;
que desataron el fuego
y quemaron nuestro único trigo.
Agradecidos.

De los amores
que iniciaron una ruta errada
que jamás quisieron andar,
porque el camino añorado
iba en sentido contrario.
Y, nos dolimos...
Agradecidos.

De los amores
que robaron nuestra alegría
y nos hicieron presos;
y nos arrinconaron y tiraron al vacío
y así, sobrevivimos...
Agradecidos.

De los amores
que bebieron de nuestra amargura,
y limpiaron nuestra torpeza;
que curaron otros amores viejos
y nunca pidieron cuentas.
Agradecidos.

De los amores
que encontramos llorando por las esquinas,
olvidando su empeño.

De los que sembraron
en terreno baldío, y nos alimentaron
con extrema paciencia,
y nos dieron su sangre.

De los que se rompieron
contra nuestro muro;
de los que amamos
y jamás pronunciamos.

De los que nos amaron
y no correspondimos.
Con los que fuimos aves
y nos sobrevivieron,
y, vivimos...
Agradecidos.

De todos los amores
que nos hicieron senda
y, con los que las hicimos.
Agradecidos.


Del libro : "Entre dos tierras". Ed. Punto Rojo, nov. 2015 © All Rights Reserved.

Publicado en el prestigioso portal "La poesía alcanza para todos".

Gracias, lector.