domingo, 29 de diciembre de 2013

CANTO DE AMARA



Me figuro un planeta
donde el alma esté alegre,
donde el aire nos llene
de verdad los pulmones.
Un lugar para el arte
del amor libertario,
donde besos, sean hechos,
del sentir más primario.
Me figuro montañas
de palabras sinceras,
al remanso de ríos
de corrientes alternas.
Valles hechos de rosas,
con su aroma, latidos,
de corazones partidos
que curados, sanean.
Las mañanas ausentes
de codicias mundanas,
y las tardes repletas
de caricias y besos.
Arboledas de abrazos
esparcidos al viento,
y entre cauce y remanso,
liberados viajeros;
y como otros, nosotros,
por un tiempo y un hecho.
Y el amor, con su mano,
dibujando a su antojo...

...Y recuerdo su voz, como gorjeo de pajarillo, a veces en francés y otras, en su precioso lenguaje materno, cantando a dúo con el silbido de aquel viento cantor...
Del libro "El aliado de Amara", por Clarisa Tomás. Pág. 58.  © All Rights Reserved.

Gracias, lector.


lunes, 23 de diciembre de 2013

ALAS DE UTOPÍA

Imagen del film: "Las nieves del Kilimanjaro". (2011). Director: Robert Guédiguian. Drama social. Basado en un poema de Victor Hugo, titulado: "Les pauvres gens".

CUENTO: ALAS DE UTOPÍA


El año dos mil trece fue un año muy malo.Vi morir a mucha gente en todo el mundo, vi crecer las desigualdades y ahora, éstas, forman la montaña más alta sobre la tierra. ¡Oh, Himalaya helado! ¡Karakórum muerto de frío!.
Y vi a la mentira caminar sobre tacones de aguja, por los pasillos de la Justicia, sin justicia alguna; y por los tribunales innombrables, de toda clase e índole parecida, entre las doctas doctrinas anacrónicas, fundamentos feudales, salones de Pilatos, semillas de diablos, mafias de corruptelas, señores de la guerra, señores de los bajos fondos monetarios, señores que abren y cierran las verjas, con su feudos de riquezas, con sus descabelladas ignominias, aplastando como aquel Atila, cualquier brizna naciente. La mentira altiva, la vi viviendo entre sus adornos, presumiendo en las testas huecas y en las cadavéricas ideas. Un carnaval de fanfarrias, un ensayo circense con mártires desnudos, un baile infrahumano, pisoteando a la agónica dignidad y a la inocencia, mientras cuatro jinetes apocalípticos cruzaban la tierra...
Y vi un mar embravecido atizar a la tierra, mientras la tierra se quejaba y se quebrantaban sus cauces; mientras se quemaba su flora, se aniquilaba su fauna, se rompía su equilibrio. Y vi las guerras de siempre con sus zarpas, y a las nuevas guerras proliferar en todas partes, mientras los poderosos se repartían esclavos; y vi a la violencia solícita, levantar su cola de serpiente y dejar su rastro...

El corazón se ha quedado mudo. La tierra está llena de corazones mudos, flotantes, invisibles a la opulencia; invisibles a los edificios hechos con sangre y llenos de riquezas.
Son corazones invisibles a esos que ríen desde sus atalayas; ésos que llevan al desahucio a miles de corazones desamparados; ésos que enferman a sus hijos con regalos manchados con el llanto de otros niños, mientras roban el pan y los salarios; ésos que acaparan privilegios, y viven en sus paraísos, mientras besan a santos y tapan la boca del hambriento con un credo. ¡Falsía de los tiempos!
Yo he visto convertirse a un hombre en monedas, literalmente; otros, en lujosos brillantes; algunos, por la boca y los ojos les salían billetes escupidos y enrollados, cual bola de estiércol de escarabajos peloteros.  Y he visto el helor en las caras de los gobernantes. Sí, creo que en el año dos mil trece, comenzó una nueva glaciación; ésa, que los visionarios venían anunciando desde hacía tiempo.
El año dos mil trece fue el peor año sobre la tierra, y tristemente, la tísica conciencia enmudeció. Ése, fue el signo que indicaría lo peor de esta era glacial. Conciencia muerta: mundo sin Ley.
Es cierto que ha habido otros tiempos anteriores muy malos, pero nunca moría del todo la esperanza, y al siguiente año, brotaba algo de conciencia. Pero el año dos mil trece, fue también el año de la desesperanza, de la conciencia muerta, y su semilla ya no se encuentra. Será difícil poder sembrar sin ella... 
Todo fue corrupto. Todo fue perdido. Murieron ¡muchos!. Muchos niños, muchos perros, muchos árboles, muchas flores...
Ahora, que nos aproximamos al año venidero, leo a los viejos maestros, y realmente todo estaba escrito. El visionario intuía este desorden sin conocimiento, el asalto a toda bondad de la vida, el estrepitoso derrumbe del sentido común. La era de los "pies descalzos".

Hoy, sin más aviso, una parte del cielo se desplomó de golpe. Hay un gran boquete sobre el techo del mundo y creo que los que van descalzos, ya no tienen estrellas que les alumbren en su negro caminar. Todas han caído.
Como podemos, algunos, arrastramos viejas esperanzas utópicas, soñando aún con lo indeterminado, con aquel cuento no escrito, a ver si de tanto anhelar, llueven rosas; rosas misteriosas, con aroma a pan de miel...  La utopía tiene los días contados (cuentan los apocalípticos), pero yo me rebelo y rebelo. La palabra es mi aliada y aún espero rosas.

Sufro una crisis de existencialismo en medio de una enfermedad incurable y bastante común: fiebre de incomprensión.
Me siento como aquel niño que agoniza de hambre, mientras su madre aún lo acuna y le estira los huesos, y él, sólo ve a otros niños que ya no tienen madres cómo son devorados por los buitres, mientras sus ojos aún no se han cerrado. ¡Ven dulce sueño!, cierra mis ojos...
Sufro el despojo de la dignidad, la absoluta inclemencia, la desilusión de la vida que se marchita sin una respuesta, sin un alcance, como un punto de luz en un cielo distante...

Tantos huérfanos viajeros sin lugar en la tierra, porque otros así lo han decidido. Porque nuestra heredad nos han robado, y los dirigentes de las patrias nos han abandonado a esta suerte de los que van descalzos. Codicia y avaricia de los que roban todo; de los que han despojado a los niños de su cielo y sus alas.

Hoy atenazan con fuerza una vergüenza errante, y, una impotencia grande. Gente sin techo vaga... Pero los niños sin tierra, los desheredados han comenzado a contar de nuevo la historia, y escriben en la tierra sobre el barro, con sus pies desnudos, con sus manos de claveles y rosas. Quieren escribir su cuento, oír otro cuento, vivir otros finales. Los descalzos del mundo se han aliado, tejen escaleras y trenzan razones. Se han propuesto subir muy alto, más allá de los cielos de "Cazador". Y Orión les espera con su flecha de luz.  Y hasta las piedras se visten con chispas de colores y simulan ser estrellas.  Las raíces del mundo quieren brotar de nuevo, han de brotar. Brotarán. 
Mientras los "ajenos" al mundo viven sus historias teatrales, cantan sus mentiras y se consumen en sus vanidades, los descalzos del mundo, han subido a las nieves del Kilimanjaro, y él, se derrite, se derrite... 
Mañana se asomarán a un ventanal del alba, desde allí, han decidido lanzar cartas y una rebelión de palabras que harán sus peticiones, a esos transeúntes celestes que pasan lejanos al final de cada año, y que son navegantes de los cielos, reyes magos sin magia, que solían repartir bondades y zapatos llenos de esperanza, allá en otros tiempos. Todos saben, que aquellos cuentos de camellos cruzando el desierto y renos remando por los cielos, los inventaron los pobres que habitaban en las tierras sin nada, para calzar sus noches descalzas. Todos saben, que por la tierra de los descalzos, hace siglos no pasan, y que el señor Consumo Global, acaparó toda su carga de solidaridad y la llevaron a otros paraísos terrenales privados. Pero ellos también saben, que las acciones conjuntas generan fuerza; que los cambios ocurren, cuando se da la vuelta. Que solidaridad es la raíz de la Tierra. Que todos los descalzos del mundo, unidos, si fijan su mirada en el cielo, harán que lluevan rosas.
Y este empeño contagia, la utopía persigo. Miro por mi ventana: pido unas alas...

Del libro de cuentos y relatos "Ojalá lluevan rosas", por Clarisa Tomás.

NOTA:
La película "Las nieves del Kilimanjaro" de Guédiguian, no tiene relación con la película dirigida por Henry King en 1952, basada en una novela de E. Hemingway y que tiene igual nombre.  La obra de Guédiguian está basada en un poema de Víctor Hugo, titulado “La pobre gente”, y que él adaptó el final poético (de forma libre). El poema relata la historia de un matrimonio con cinco hijos y pocos recursos económicos para sacarlos adelante. A pesar de ello, cuando una vecina madre de dos niños muere, el matrimonio los adopta, ya que se han quedado totalmente solos. Esa grandeza de la gente pobre, muy pobre, se refleja en esta película, y que su autor ha sabido trasladar al mundo contemporáneo, abordando problemas sociales del momento actual, en la idea de que: "La esperanza está en la reconciliación de la gente pobre". Una ventana a la posibilidad de ser felices, aún en la pobreza, porque ser pobres no significa ser miserables. Los problemas sociales y la solidaridad entre los trabajadores ha sido una constante en las obras de Guédiguian. Su talento creativo lo basa en un pensamiento de Jean Jaurés: "Comprender lo real para ir hacia lo ideal". De ahí, que en sus obras, los problemas sociales suelen tener relevancia.

Fragmento I del poema de Victor Hugo: "La gente pobre"
Es de noche. La choza es pobre, aunque segura.
Sombrío es su interior, mas algo se percibe
que irradia entre las sombras de su oscuro crepúsculo.
Redes de pescador cuelgan de sus paredes.
Y al fondo, en un rincón, una vajilla humilde,
encima de un arcón, destella vagamente,
y una gran cama adviértese, echadas sus cortinas.
Cerca, un colchón se extiende sobre unos viejos bancos,
y cinco niños sueñan en él como en un nido
de almas. El hogar donde unas llamas velan
alumbra el techo oscuro, y una mujer, de hinojos,
la frente sobre el lecho, reza y piensa, agitada.
Es su madre. Está sola. Blanco de espuma, afuera,
contra el viento, las rocas, las sombras y la bruma,
el torvo Océano lanza sus oscuros sollozos.

Gracias, lector.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

INVIERNO A COLOR

Imagen del film: "Desayuno con diamantes"(1961). Dirigida por Blake Edwards, basada en la novela homónima de Truman Capote. Dos premios: Óscar Mejor banda sonora de Henry Mancini y Mejor canción, "Moon river", letra de Johnny Mercer.

Noche oscura, desolada mi calma,
tortura soñolienta que abres los ojos:
¡no te duermas! 
¡Pinta, pinta aquel aroma!
Escucho tus palabras mientras sueño,
y es el eco de una canción de olvido.
Olvido de ti, de mí,
de todo lo nuestro y aquello                                 
que era un puro invento;
porque tú y yo,
nunca habitamos en el mismo verso,
no tuvimos tiempo de encadenar la rima, 
sólo fuimos prólogo y epílogo
de un libro que no llegó a escribirse.

Serena estoy, después de todo,
en esta orilla de mi ventana azul,
porque de azul, pintamos nuestros días,
y algunas veces, despertamos las noches...
Amor, que ya no me desvelas.

Guardo el color del pasado
en mi paleta de los insomnios,
para pintar contigo en las sombras
de los cielos que ya no alumbran.
Y pintaré por ti, por mí, por todo;
por la fe de la inocencia que no muere,
por los colores que nunca nos prendimos,
por aquellas risas que subían la escalera,
por aquellas nubes que siempre nos lloraban,
y era el amor que nos llovía por fuera...

Tengo el corazón sanando de tu ausencia,
acaricio sus dudas mientras pinto mi cara,
y vuelvo a sonreír entre el desvelo,
amor, que ya no me desarmas.

Ya no dibujan las farolas del Medio Arco,
su fulgor como entonces.
Se visten de niebla y un tul ambarino,
y silencian sus llamas,
y oscurece en el puente.
Pero yo, pintaré de luz las ojeras del alma,
pondré color a cada instante gris,
a cada recodo oscuro del destino,
a cada lienzo embarrado y polvoriento,
a cada huella de este pasar efímero.
Un nuevo paisaje divisarán los ojos,
llenos de otros azules imbatibles,
y el arcoíris, deslumbrará en mi pecho,
y alumbrará en el cáliz de la pálida rosa,
y habrá color al paso del invierno.

Poema escrito por Clarisa Tomás Campa.  © All Rights Reserved.



Gracias, lector.

martes, 26 de noviembre de 2013

CHIWONISO MARAIRE


EL LEGADO DE CHIWONISO, CANTANTE Y POETA: "UNA VOZ AFRICANA".
Tengo cierta predilección por la cultura africana, por su literatura y su música. La cantante Chiwoniso Maraire de Zimbabwe, era una de mis preferidas, sobre todo, por las letras de sus canciones. Se acompañaba con la mbira, piano de pulgar, que es un antiguo instrumento africano, que tradicionalmente es tocado por hombres, dándole a sus ritmos, un cierto encanto y singularidad muy especial. 
Había nacido el 5 de marzo de 1976 en Estados Unidos, en la ciudad de Olympia, Washington. Su madre era cantante y su padre maestro de la mbira y profesor de etnomusicología. Solía decir: "Soy un cruce de culturas y de polinizaciones, igual que una flor".
Falleció este verano, el día 24 de julio en el hospital de Chitungwiza, cerca de la capital de Harare, a consecuencia de una neumonía. Tenía 37 años. 

Chiwoniso era una artista que rompió moldes. Su música cruzaba fronteras al mezclar los sonidos tradicionales de su tierra natal con blues, jazz, pop, hip hop y reggae.
Pasó gran parte de su adolescencia en Zimbabwe y los Estados Unidos. “Los instrumentos musicales fueron un elemento fundamental de mi niñez. A los cuatro años ya estaba tocando la mbira. Tichazomuona, mi primera grabación con mis padres, se publicó cuando tenía nueve años. ” Así recordó Chiwoniso.

Su música hablaba de la mujer africana, del pueblo africano, y sus letras siempre cargadas de la crítica social y política. Porque ella decía que era como un espejo, y cantaba lo que realmente veía en el mundo. Como dice por ejemplo en su canción Matsotsi (La tierra de los ladrones). Chiwoniso, creía que los artistas desempeñan una labor especial en la sociedad y que tienen la responsabilidad de denunciar las injusticias sin temor a las amenazas del poder.

Su nombre comenzó a sonar en los años noventa. En 1997 sacó Ancient voices, su primer disco en solitario, que le valió el premio de Radio France Internationale al mejor artista novel. Entre 2001 y 2004, participó en Women´s Voice, banda formada por mujeres de diversos países como Noruega, Zimbabwe, Tanzania, Estados Unidos, Israel y Argelia. En 2007, colaboró en una canción para Amnistía Internacional con motivo del 60º aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos. 


MUJER AFRICANA
Ella es Luz Eterna
Lleva adentro el futuro
La fortaleza emana de su alma
Es una mujer
Mujer africana
Una mujer
Eres una diosa
Tu conocimiento y sabiduría
Parecen ocultos en el misterio
Y en tu presencia
Veo la gloria de la Humanidad…
Eres una mujer
Mujer africana
Una mujer
Entonces sigo sus huellas
Y escucho sus palabras
Y miro a esa mujer africana
Y empiezo a comprender
Mujer
Ella es la luz eterna

EN ESTA VIDA(IN THIS LIFE)
En esta vida
La verdadera historia es ocultada a nuestros niños
En esta vida
La ilusión reina
En esta vida
Seguimos buscando repuestas
De líderes mentirosos
En esta vida
Vivimos por la comida, y sólo
Por ella
Mira ahora
Estoy tan cansada
De presenciar niños llenos de necesidades
Tan cansada
De vivir en un mundo saturado de gula
Y mi espíritu grita
Contra las injusticias cometidas sobre mi pueblo
Tan cansada
De las ilusiones sobre esta tierra
Mi gente muere, llora
Trata de sobrevivir sobre este planeta lleno de misterio
Mi gente muere, llora
Trata de sobrevivir sobre este planeta lleno
Nosotros corremos corremos corremos corremos
Mientras ellos sacan el revólver
Disparando a matar nuestra cultura
Estamos tan cansados
De la ilusión sobre esta tierra
Y nuestros espíritus claman
Contra las injusticias cometidas sobre nuestro pueblo
Estamos tan cansados
De la ilusión sobre esta tierra
Mi gente muere, llora
Trata de sobrevivir sobre este planeta lleno de misterio
Mi gente muere, llora
Trata de sobrevivir sobre este planeta lleno
Baja
Jah, Dios de los niños
Baja y guíanos al otro lado
Sublévate
Espíritu de África
Sublévate y guíanos al otro lado
Mi gente muere, llora
Trata de sobrevivir sobre este planeta lleno de misterio
Mi gente muere, llora
Trata de sobrevivir sobre este planeta lleno

PAN Y ROSAS
Mi vientre me despierta de nuevo
Me despierto a las cuatro de la mañana
Me despierto para ir a trabajar
Es la vida de un vendedor
Que vende despojo y tomates
Tomates y despojo
Porque cada día es ruina
Y dignidad robada
Cada día es despojo
Y dignidad robada
Pan y rosas, madre
Fíjate que me piden documento de identificación
Y licencia de vendedor
¿Necesito licencia para vivir?
¿Es esta vida de ellos, para darla?
Porque cada día es despojo
Y dignidad robada
Pan y rosas, mamá
Es una historia sin fin, de limpiar
Y limpieza,
En un frenesí
La madre vende vegetales
Su supervivencia
Es un frenesí
Pero vende en el sitio de gobierno
Debería ser legal y estar a salvo
Pensaba que eran suyos la tierra y los frutos
Ahora aplastados por esas botas negras
Diciendo aquí la comida está sucia
No Señor su comida es dignidad
Envía los niños a la escuela ¿ves?
Paga cuentas
¿Así es que es una mujer salvaje?
Una mujer que se ha vuelto salvaje
Una mujer que se ha vuelto salvaje



Dejo aquí una muestra de las letras sus canciones, y algún enlace, por si tienen interés en conocer el legado de la obra de Chiwoniso.

https://www.youtube.com/watch?v=7_OIPpEiDKo

Fuentes:
Wikipedia
http://www.lacronicadeleon.es/2009/11/14/vivir/chiwoniso-rinde-tributo-a-la-mujer-africana-57207.htm


jueves, 14 de noviembre de 2013

LOS VALORES DE LA VIDA

Imagen del film: Inocencia interrumpida (1999). Director: James Magold.

Hoy quiero contarles una historia mínima, un trozo de alguien que siempre soñó con cosas imposibles; con cosas poco comunes; cosas que no producen dinero, mas sí, riqueza invisible, y sobre todo: claridad. Plenitud de sentir el encuentro con la vida. Porque, cuántas veces al hacernos adultos y llenarnos con responsabilidades, no nos habremos preguntado si: "¿era esto lo que yo quería...?". Posiblemente, no tengan remedio algunas cosas, es cierto: lo vivido, ya está vivido. Pero tampoco debemos martirizar nuestra mente por ello, porque lo que si podemos hacer, es cambiar en adelante. Virar nuestro presente  y cambiar algo, en algo, por algo... Y darnos la satisfacción de atrapar algún sueño perdido.

Solemos creer en demasiadas cosas y darlas por válidas, por aquello de que siempre fue así; así me lo ensañaron; eso es lo que se espera de mí... Eso es lo que figura en todos los escaparates. Los paradigmas que se nos muestran en la vida, y que no son más que limitaciones a nuestra "felicidad"; solemos asumir sin preguntar, aceptar sin comprender, incluso en las arbitrarias incoherencias que la sociedad nos muestra como "verdades". Pero yo: soy yo (dijo alguien). Y dejando las "circunstancias" de aquél a un lado, nuestros sueños, muchas veces, no compiten con nuestras circunstancias para ser realizados, sino con nuestra voluntad y, por inercia, con nuestro miedo.
De hecho (y por esto pongo el vídeo), si nos preguntaran qué cambiaríamos de nuestra vida presente, si pudiéramos, seguro que muchos volveríamos a nuestros pocos años, y veríamos que nuestras inquietudes de entonces no tomaron el camino imaginado, sino "ese otro" que la sociedad nos muestra como el único posible para nosotros. ¿Elegimos?. O simplemente asentimos y amén. Es evidente, que la asertividad es una de nuestras asignaturas pendientes. Ni nos hacemos valer, ni sabemos cuánto valemos.

Es difícil, después de años de ver y oír la repetición de tal número de "monerías" que producen la felicidad, que descolgarse de lo populoso, con sus pegamentos "pegamentosos", cuesta. Y un día, descubrimos (por esa inquietud de búsqueda que nunca nos abandonó), que todo es engañoso y no vale la envidia. Y que la felicidad, no está en esto o aquello; ni es esto, ni lo otro; ni se compra, ni tiene precio. Ni se gana en la ruleta, ni se cambia por un póster de Brad Pitt de cuando andaba en el Tibet. Ni cae del cielo, como la mirada de Angelina Jolie en aquella "Inocencia interrumpida"... Y ése, será nuestro mejor día: el día más claro. Habremos comenzado a caminar hacia ella... Porque la felicidad nos busca; porque ella sí sabe lo que valemos, y nos persigue con su regalo... Porque yo soy yo.


HISTORIA MÍNIMA

Caminaba sin prisas, mientras la tarde gris
cimbreaba su delirio entre el maizal en flor.
Y en púrpura eclipsada
la luna de los sueños
iba muda en la boca,
iba triste en los ojos.
Pasos silenciosos hacia el puente fluvial
de aquél constante ir cual abeja en la jara,
un remolino de agua
entregando la vida: surtidor de los tiempos.
Y al lado de la senda, 
las piedras tiritaban;
caracoles sedientos besaban las huellas
y el musgo verdinegro embarrado y con lluvia,
dejaba olor a trueno.
Dolor de la tormenta,
seca bruma de ensueños,
angostos pensamientos talando sin esmero.
Henchida la tarde, se dejaba arrastrar.
Pero nada detendrá el viaje del anhelo,
doliente y aferrado, a los pies del que viaja
con el verbo en las manos,
con la palabra a cuestas...
No importa taladores, ni el tálamo yermo,
ni la hojarasca bruta con su flama viviente...
Quien ha de anotar en páginas calladas,
quien ha de esgrimir la esencia de su aliento,
abrirá su corazón y tendrá la fuerza.
Y ella llegará, deseando pintar
en tu blanco elemento,
un vocablo de ti expresado con gracia.
Aunque en la tarde gris,
cimbree en su amarillo el maizal en flor.

De "Felicidad sin cuentos" y "El portal de las palabras" por Clarisa Tomás.



viernes, 25 de octubre de 2013

RENDICIÓN

Imagen del filme: Buda explotó por vergüenza (2007). Dirigida por Hana Makhmalbaf.

Yo tenía un jardín
de pájaros en las manos,
eran flores con alas y,
volaron...

Mi ilusión se ha rendido:
tiro mi última bala...
Suplico al enemigo
una muerte acertada.
Cansada de batallas
que nunca tienen tregua,
se acomplejan mis armas,
¡las pocas que me quedan!
Se hundieron mis botas,
se arroja mi honor...
Fugitivo el valor:
el espanto me ahoga.
¡Trampas de mentiras,
cepos de cieno
que todo lo asfixian,
que todo lo ciegan!
Los brazos caen a tierra,
los ojos van al suelo;
se embarran los huesos,
la boca se aterra;
y no adivino ni pienso,
lo que al alma le espera...
¿Escarbaré en silencios?
¿Arañaré las puertas?
Es trágica mi hora,
la soledad me abraza:
¡ella siempre me llora!
La ilusión se derrama,
vertida va entre abrojos;
no hay nada ante mis ojos,
ni sombras, ni fantasmas...,
ni equipo de socorro,
ni fuerzas voluntarias.
Al fin, caídas ilusiones
muerden sin rebeldía:
aceptan su castigo.
Agónico el suspiro
se escapa y no sé a dónde;
la cordura he perdido,
la patria, la bandera...
¡Quizá me lleven presa!
¡Quizá haya armisticio!
¿Vuelvo a mi trinchera?...
Sin duda, ¡me han vencido!

Poema escrito por Clarisa Tomás Campa.  © All Rights Reserved.

Gracias, lector.

viernes, 13 de septiembre de 2013

MODOU KARA FAYE

El poeta de 17 años de edad Modou Kara Faye, recitando su poesía en el II Foro Social de las Artes (Valencia, 2003), el mismo año de su muerte. Fuente: artículos de Enrique Falcón.


AL RECUERDO DE MODOU
Porque creo que hay personas que aunque hayan tenido una vida breve, han llenado de gloria y belleza el tiempo de sus días; porque con muy poco, algunos han llegado lejos y merecen nuestro recuerdo y el honor de nombrarlos; porque hay vidas, que en su brevedad se hacen infinitas y dejan un legado que nos hace ser mejores, y nos deja ese sabor a humanidad...

Hoy quiero hacer un pequeño homenaje a un joven poeta senegalés, que llegó a mi tierra con apenas 16 años y murió cuando sólo contaba 18. Yo no lo conocí personalmente, supe su historia por un tema de oncología del hospital de Alicante. 
Son esas historias de vidas, una de tantas que pasan desapercibidas y que cuando las descubres te hacen ver la vida de otro modo. Quizá, a pararnos más en otros, a no pasar de largo ante las caras sobre todo de la emigración, porque detrás de cada persona que deja su país, hay una historia de vida que si no sabemos comprender, al menos sí debemos respetar.


MODOU KARA FAYE

Modou Kara Faye (1985-2003) fue un joven escritor senegalés, que escribió toda su poesía en Alicante, y en lengua francesa. Llegó a España con sólo 16 años tras tener que emigrar a nuestra tierra por razones económicas y políticas. Pudo así reencontrarse con su padre y que le amputaran la pierna derecha, ya que padecía un cáncer que se le había extendido a otras partes del cuerpo, mas en su lucha contra el dolor y la enfermedad escribía poesía del alma, de una belleza poco común. El cáncer se lo llevó a la edad de 18 años y dejó tras de sí una de las obras poéticas más impresionantes que se han escrito en tierras valencianas con apenas doce textos.
Con un legado tan corto, pudiera parecer nada, mas hemos de detenernos en estos versos para comprender ese espíritu noble que albergaba en su interior la poesía de Madou, buscando las razones para unir al humano bajo este mismo solar de estrellas, fuera de odios y diferencias, porque justo ellas son las marcas que nos unen. 

Él no quería publicar su obra, su humildad era grande, más pienso como aquellos que le conocieron y que han hecho por su difusión y que debe ser leída para que no mueran sus palabras, pero sobre todo, para admirar la amplitud de su corazón. Es sin duda una hermosa esperanza.


Dejo aquí el enlace del artículo de Enrique Falcó, donde cuenta cómo lo conoció y cómo le comunicaron su fallecimiento
(…) Recordarás a Modou, y la fuerza de su poesía. Es duro comunicarte su muerte. Y sin embargo me queda un poso de paz. En estos dos años pasó de dejarse morir a querer vivir, de verse reducido a la impotencia a aumentar su autonomía. Albergaba sueños y se mantenía lúcido acerca de sus posibilidades. Durante el verano se puso al servicio de la Cruz Roja, para atender a los viajeros argelinos en el puerto de Alicante.



Tuvo la bondad de sus palabras para esta obra, Virgilio Tortosa con un epílogo que comienza diciendo esto:


"Desde fuera de Occidente, se dice, sólo es posible contemplar —por más que se mire— globalización. La mirada errática del sur, acostumbrada a mirar hacia arriba, no se permite otro paisaje sino el de una barrera invisible (cuando no física) conformada por la argamasa de la exclusión. Desde ese paisaje resulta curioso el testimonio poético legado por un joven senegalés que pasó por la experiencia de la emigración y el conocimiento de ese mundo que se quiere vanguardia de la civilización y ejemplo de no se sabe qué modernidad. Sin embargo, la mirada extranjera se convierte aquí en motivo de celebración en su más amplia extensión". 

He elegido tres poemas, como muestra de los doce que componen su obra, traducidos del francés. 

EL MUNDO ES INFIEL A MIS SUEÑOS
Nada más que gaviotas sangrientas
golondrinas enlutadas
Nada más que buitres de fuego
Pero el amor tan testarudo
Me lanza violentos guiños
Y en el fondo de las promesas
Axilas ambarinas
Noches locas como el deseo
Pero a pesar de las presas fáciles
Paso mis noches lejos de las estrellas
Puesto que sé que la luna no vela por doquier
Las risas infantiles ni las alegrías de hombre
Debo todavía alzar corazones arrodillados
Hablar a los cuchillos de odio
Andar sobre los corazones levantados
Gritar al sol que caldee el camino de los inviernos
Acallar el aullido de las fieras
Hermanos míos, permanecemos en la alucinación
Busco el gentío del mundo
Pues es menester que el mundo se dé la mano
Allí donde la soledad nombra el vasto desierto de la fraternidad
Y tantas veces rehago el recorrido del desastre
Herido en la lengua y con el alma sangrante
Sosteniendo entre mis brazos pueblos vanidosos
Pueblos autoproclamados ombligo del mundo
Pueblos autoproclamados dios único del mundo
Pueblos autoproclamados raza escogida del mundo
Yo soy de un pueblo ebrio de universalidad
Animado de comunión y que comparte el mundo
Mas no el único poseedor de la tierra
Y si quiero cantar, quiero llorar
Me hacen falta otras coplas otros hermanos
No sé si tendré con qué alimentar mi voz

lunes, 26 de agosto de 2013

AGUA CORRIENTE

Imagen del film: Anne of Green Gables (Ana de las Tejas verdes) 1985. Director: Kevin Sullivan.
Basado
 en la obra de Lucy Maud Montgomery.


Publicado en la prestigiosa página: "La poesía alcanza para todos". Enlace:

Hoy se terminaron las últimas reservas,
el odre vacío, las intenciones secas.
Volví la mirada a la pared aquella,
aquella que de niña me impedía salir,
fugarme al paraíso.
Las ventanas son tapias ajenas al consuelo,
lejanas al espacio donde nació mi vida.
Y tal vez nunca hubo luces en aquella mañana,
tal vez aún duermo en el seno materno,
tal vez estoy dormida...
La natural cascada de los delirios suena,
oigo voces de tierra, de árboles que sangran,
de avecillas sin plumas temblando en la hojarasca.
Caen a millares los sueños derribados,
como cometas viejos,
como planetas rotos,
como furia incendiaria que arrasa.
Vacío y sin promesas el estanque es un hueco,
ni la lluvia lo llena...
Los cisnes lo habitaron alguna vez dichosos,
y el loto dibujaba corazones al agua,
y el agua se movía y abría su boca dulce,
y el agua sonreía, el agua sin batallas.
Premura del silencio,
arrullo que no cantas,
palabra que no naces,
aliento que te callas...
¡Vuelve a mí!, color de la nacencia,
si entre tus lápices alguna vez estuve:
píntame sonrisas y una boca rosada.
¡Vuelve a mí!, aroma prístino del latido,
alentador misterio que hizo brotar mi sangre.
¡Vuelve a mí!, atisbo de la dicha del suspiro,
dulzura de caléndula,
enebro entre el espino,
edelweiss de las nieves:
¡ponedme aquel vestido!
Engarzad mi frente
con pétalos sin sombras;
mimbreras de la orilla,
chopos blancos del oeste,
besadme y acunadme,
entre aquellas aguas corrientes...


Poema escrito por Clarisa Tomás. © All Rights Reserved.
Gracias, lector. 

viernes, 9 de agosto de 2013

TU VERDE ESMERALDA

Imagen del film: Baran (Lluvia), 2001. Director: Majid Majidi.
Premio: Mejor director y Mejor guión. Festival de Gijón, 2001.
Sólo el agua sabe tu secreto...
Bajaré con el río, en el río...
Y seré en la ola,
en la boca del agua,
en las manos que aman,
en los que aún son esmeraldas.
Y volverá la aurora
a sembrar con su brillo,
y nacerá en las manos
un color nuevo;
se cubrirán las hojas
con la miel del anhelo,
con sabores de empeños,
dulzor de brotes,
en tu tallo tierno,
en tu verde esmeralda.
Y nacerá el buen trigo
y alegrará en los ojos,
y verterán las tardes
flores del paraíso:
terciopelos entre el lino,
muselinas de azur.

Porque yo he de ser
al fin nuevo principio.
Porque tú has de ser tú.
Porque yo he de ver
de nuevo la belleza,
en la lágrima púrpura,
en la sonrisa tuya.

Y andaré en tu senda,
y honraré tu huella:
Amor de los caminos.
Porque tuyo es mi dolor,
mío es tu aroma.
Mía es tu fértil luz
de átomo invisible.
Tuya es mi palabra que en ti verdea
y enlazada a tus fonemas vuela,
en el candor del Amor primario.
Mío tu abecedario,
tuyo mi verso a solas,
mis trasnochadas horas.
Y viviré en ti,
y nacerás en mí,
porque sabemos
que aún quedan días con esmeraldas nuevas,
días con deslumbres,
días de alegrías en las miradas viejas.
Y brillará tu acierto,
la lucha imbatible por no ser un cómplice,
un simple arrojo de avaricias pobres.
Tu tesón y fuerza
tendrán su tiempo.
Porque sabemos
que este tiempo inverso,
solo es un vuelco,
un cielo insostenible boca abajo,
un mundo vital desordenado,
fragilidad de las bondades.
Dame tu mano,
Amor de las orillas,
errante amor de los pantanos:
¡crucemos el abismo!
Lleguemos al tiempo de los siglos,
vivamos el verdor ignorado y
sembremos de esmeralda la tierra.
Tú: ¡Amor! 
Que siempre fuiste gema.

Poema escrito por Clarisa Tomás Campa.  © All Rights Reserved.

Gracias, lector.