miércoles, 15 de febrero de 2017

LOS QUE RUEDAN

Imagen: "Sísifo", óleo del pintor renacentista Tiziano,  realizado entre 1548 y 1549. Manierismo. 

«Sí, sed como la piedra,
como el canto rodado,
puros y resistentes,
terribles, obstinados».
J. A. Goytisolo.


No en vano me hallo aturdida y distante
en la bruma granítica del sacrificio,
con la efigie en mis brazos
sin respuesta ni heroísmo...

Compartamos la piedra de Sísifo,
su carga eterna, el castigo de los dioses
y rodemos al valle,
empeñemos la vida en volver a la cumbre.

No pensemos en lo inútil
de la agonía de ser carne,
no pensemos en lo absurdo de tener
la esperanza volcada en la nube,
y esperar ¡siempre huérfanos!,
que su llanto renazca lo perdido.

Pensemos en los caminos ciegos,
ávidos de luz y de agua fresca
que nos abarcan por dentro,
el oráculo donde destruiremos la memoria...

Búscame en los aterrados paisajes,
donde las alas viven su cárcel perpetua
y hallemos el preámbulo,
la causa insondable de la opresión,
el límite extraño de los que no retornan.

Seamos pendiente de ladera embarrada,
refugio de pies y huesos entre gusanos,
un gemir dispuesto a su alarido.
Seamos rastro con su elíptica férrea,
el mudo beso y la ciega palabra,
vestigios errantes que ruedan y ruedan.


Poema escrito por Clarisa Tomás Campa. © All Rights Reserved, 2017.  

Gracias, lector.